Elección de calzado y cuidado de tus pies

16 de febrero, 2012
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Como ya hemos dicho en nuestra sección de “Preparación física” no se requiere una especial preparación física, aunque sí es importante que un mes antes de comenzar, entrenes un poco saliendo a andar con las botas que llevarás durante el Camino. Si las has comprado nuevas tendrás que andar bastante más, ya que tienen que estar lo más adaptadas posible a nuestro pie. Si comienzas el Camino con botas a estrenar sufrirás graves molestias, posibles lesiones y sin lugar a dudas las temidas e incordiosas “ampollas” y “rozaduras”.

Nuestra recomendación, según la época del año, es llevar en invierno-otoño botas de trekking de suela no muy dura, poco pesadas y con buena transpiración que evite el sudor de los pies. Evitemos andar con zapatillas deportivas aunque parezcan cómodas, ya que parte del recorrido discurre por asfalto, gravilla, hormigón, terreno pedregoso. Además, en caso de lluvia o barro no son nada prácticas. En verano y primavera si son más recomendables las zapatillas bajas de trekking.

Si quieres un calzado que te sirva para cualquier momento y climatología te podemos recomendar las zapatillas de la marca MERRELL (MOAB 2). Han evolucionado su zapatilla insignia La MOAB que ha sido la mas vendida de todos los tiempos y la han mejorado para hacer las delicias de los más aventureros. Porque nuestros pues bien se merecen lo mejor en las caminatas, puedes consultar más detalles de este calzado en su blog especializado.

Con el fin de evitar las ampollas es conveniente que una semana antes de nuestra partida, antes de iros a dormir,aplicarse vaselina en la planta del pie y ponerse los calcetines.

Una vez en ruta es importante tener los pies bien lubricados durante toda la etapa, es un error llevarlo seco, ya que podrían darse molestias. Antes de comenzar a andar cada mañana, aplica una fina capa de vaselina o crema para el cuidado de los pies.  Hay que evitar también usar calcetines con costuras (se pueden localizar fácilmente en cualquier tienda deportiva) así evitaremos que se hagan arrugas dentro de la bota y salgan ampollas. Por lo tanto, el calcetín es aconsejable que no tenga costuras y sea de algodón. También existen materiales sintéticos que evitan el sudor y secan antes.

Para evitar rozaduras sería conveniente ponerse un calcetín fino y encima otro más grueso.

Otro punto a tener en cuenta son nuestras uñas, no solo hay que revisar nuestros pies, sino también llevar bien cortadas las uñas. Si tienes callos o durezas, lo mejor es visitar al podólogo con anterioridad.

Después de cada etapa y al salir de la tan ansiada y relajante ducha, es también importante hidratar la planta de los pies. Si al finalizar la caminata tienes los pies hinchados, báñalos en agua tibia con sal y después masajéalos con la vaselina, crema específica o alcohol de romero y déjalos. Conviene que una vez finalices la etapa, uses chanclas o alpargatas de esparto para que el pie descanse.

Si a pesar de seguir estas recomendaciones tienes alguna ampolla, atraviesa ésta con una aguja desinfectada con alcohol y deja el hilo atravesado que salga hacia afuera. Esto ayuda al drenaje de la ampolla. Después aplica betadine con una gasa y déjalo al aire. También puedes usar parches especiales que las secan.

Independientemente de nuestra forma física, son nuestros pies los que en mayor medida decidirán nuestro mayor disfrute y continuidad hasta Santiago de Compostela. Una simple ampolla puede hacer que no des ni un sólo paso!

Bien es cierto que aunque transportemos tu equipaje en todas las etapas vuestro pies y rodillas sufrirán menos, pero aún asi se debe atender a unos mínimos cuidados.

Consejo para secar tu Calzado

Uno de los problemas que podemos tener en el Camino, cuando nos ha tocado una etapa de mucha lluvia (invierno-otoño principalmente), es el secado del calzado ( zapatillas o botas ) que hemos utilizado.

Os queremos dar un consejo muy eficaz y barato para que al día siguiente tengamos el calzado en perfectas condiciones para utilizarlo totalmente seco.

Este “truco”, que quizás, alguna persona ya conoce, es utilizando papel de periódico. Arrugamos y hacemos unas bolas de papel con las hojas de periódico  y las vamos introduciendo en el calzado, hasta que se haya rellenado por completo.

Observareis, lógicamente, que va absorbiendo la humedad, cuando ocurra esto, vamos retirando el papel mojado por otro seco y, así, hasta que se haya secado por completo.

Al día siguiente, con total seguridad, tendremos disponible y seco nuestro calzado.

Aconsejamos, por el contrario, no utilizar una fuente de calor próxima al calzado, para el secado, pues se deterioran las botas o zapatillas. Este es el caso de radiadores, estufas o secadores de pelo.

 

Dicho esto, el Camino es vuestro peregrinos.

Buen Camino y Ultreia et Suseia!!