El Camino del Norte junto con el Camino Primitivo, son considerados como las primeras rutas de peregrinación a Santiago de Compostela, utilizadas por los primeros peregrinos europeos, principalmente del Norte de Europa, debido a que en la época del descubrimiento de los restos del Apóstol Santiago, la Península Ibérica se encontraba, en gran parte, invadida por los musulmanes, excepto en su parte septentrional, por lo que éstas fueron las rutas mayormente transitadas por motivos de seguridad.

A raíz del repliegue musulmán, hacia el Sur, se fueron incorporando otras rutas, menos exigentes y de mejor climatología para el peregrino, como el Camino Francés.

El Camino del Norte constituye el segundo gran itinerario Jacobeo de largo recorrido que, con inicio en el Puente de Santiago (frontera de España con Francia), recorre sucesivamente las Comunidades del País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia, en un recorrido de 810 Kms, aproximadamente.

No existe un solo Camino del Norte, pues de esta ruta parten o enlazan otros “Caminos”, como el del Salvador, Camino Primitivo, Camino de Balmaseda (entre Bilbao y Burgos), Camino del Interior (Irún – Vitoria – La Rioja), Camino del Besaya (entre Santander y Carrión de los Condes), Camino Lebaniego, Camino Vadiniense y Camino de Covadonga.

El Camino del Norte transita entre el mar y la montaña por bosques, prados y tramos de acantilados, de gran belleza monumental, en las que la tradición jacobea ha dejado su marcada huella, a lo largo de la historia. De orografía accidentada, aunque no demasiado exigente, excepto al principio de la ruta en el País Vasco.

El itinerario transcurre en un ambiente muy agradable, predominantemente rural, salpicado de numerosas zonas arboladas y cursos de agua, finalizando las etapas en bellas ciudades llenas de historia, como San Sebastián, Bilbao, Santander, Gijón y Ribadeo, entre otras, así como de tener la posibilidad de recorrer algunas playas del litoral cantábrico y poder realizar algunos paseos en barca, entre algunas localidades costeras.

El verde de sus valles y los numerosos ríos que la jalonan, así como sus acentuadas tradiciones culturales, marineras, gastronómicas y ganaderas, son otro de los argumentos principales para recorrer esta ruta del Camino de Santiago.

En la localidad Arzúa el Camino del Norte se une con la ruta del Camino Francés, confluyendo hasta Santiago de Compostela en un único Camino.