Afrontar el Camino de Santiago es una experiencia única, pero también un reto que exige preparación. Aunque muchos lo asocian a un viaje espiritual y cultural, la realidad es que recorrer entre 20 y 30 kilómetros diarios durante varios días seguidos implica un esfuerzo físico y mental considerable.

Por eso, una de las mejores formas de llegar listo es entrenar con rutas de senderismo de un solo día que tengan una distancia y dificultad similares a las etapas del Camino. Esto te permitirá fortalecer músculos, acostumbrar las articulaciones al impacto y aprender a gestionar el tiempo, el ritmo y la hidratación.

En esta guía descubrirás rutas de un día en España y Portugal que, además de preciosas, sirven como preparación y como indicativo que indicará si estás preparado (o no) ante experiencias más exigentes como el Camino de Santiago. 

 

¿Por qué preparar el Camino con rutas de un día?

Entrenar con rutas de un día no solo fortalece tu condición física. También te enseña a:

  • Gestionar la resistencia: caminar varias horas sin pausas largas.

 

  • Acostumbrarte al peso de la mochila: simular las condiciones reales del Camino.

 

  • Adaptarte a distintos tipos de terreno: asfalto, tierra, piedra, arena…

 

  • Prever tu ritmo de marcha: para calcular cuándo y dónde hacer paradas.

 

  • Fortalecer la mentalidad peregrina: aprender a disfrutar del trayecto, incluso en momentos de fatiga.

 

Grandes rutas de un día en España y Portugal para entrenar el Camino

 

Ruta del Río Borosa (Sierra de Cazorla, Jaén)

  • Distancia: 22 km (ida y vuelta).

 

  • Desnivel: 650 m acumulados.

 

  • Época recomendada: primavera y otoño.

 

  • Tipo de terreno: sendero de montaña, pasarelas y pistas forestales.

 

Ubicada en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, la Ruta del Río Borosa es una joya del senderismo. El itinerario sigue el curso del río, atravesando pasarelas, cascadas y túneles excavados en la roca. La recompensa final es llegar a la Laguna de Aguas Negras, rodeada de un bonito paisaje de alta montaña.

Además de su belleza, esta ruta permite avistar fauna autóctona como cabras montesas o buitres leonados, y descubrir formaciones geológicas únicas. Es un recorrido muy completo para combinar naturaleza, ejercicio y un toque de aventura en plena Sierra de Cazorla.

Entrenar aquí te acostumbra a etapas con desnivel moderado, como las que encontrarás en la parte final del Camino desde a Guarda a Santiago, donde las vistas te empujan a seguir adelante.

 

Ruta de Santoña a Laredo (Cantabria)

  • Distancia: 25 km.

 

  • Desnivel: 400 m acumulados.

 

  • Época recomendada: primavera y verano.

 

  • Tipo de terreno: sendero costero, playa y monte bajo.

 

Esta ruta combina mar y montaña, con vistas espectaculares desde el Monte Buciero y un largo tramo por la playa Salvé hasta llegar a Laredo. Es un recorrido variado que alterna subidas cortas, descensos y zonas llanas.

Durante el recorrido, es posible visitar el faro del Caballo, uno de los enclaves más icónicos de Cantabria, y disfrutar de miradores naturales que ofrecen panorámicas únicas del mar Cantábrico. También es habitual encontrar gaviotas y cormoranes que sobrevuelan la costa.

Recuerda mucho al Camino de Santiago desde Santander a Gijón, que también te lleva por acantilados, pueblos pesqueros y extensas playas.

 

Circular de la Fageda d’en Jordà y volcanes de la Garrotxa (Girona)

  • Distancia: 23 km.

 

  • Desnivel: 450 m acumulados.

 

  • Época recomendada: todo el año, especialmente otoño.

 

  • Tipo de terreno: bosque, caminos rurales y senderos volcánicos.

 

El recorrido atraviesa el hayedo de la Fageda d’en Jordà y asciende a conos volcánicos como el Croscat y el Santa Margarida. La mezcla de bosque denso, zonas abiertas y senderos volcánicos te prepara para diversas etapas variadas del Camino, donde el terreno cambia constantemente.

Este itinerario permite adentrarse en un entorno único en la península, donde la vegetación exuberante contrasta con las tonalidades oscuras de la tierra volcánica. A lo largo del recorrido encontrarás áreas de interés como la ermita de Santa Margarida, situada en el cráter de un volcán, y miradores desde los que contemplar la extensión del Parque Natural. 

Además, la suavidad del terreno y la sombra de los hayedos hacen que sea una ruta cómoda incluso en jornadas largas.

 

Ruta de los Acantilados de Barbate (Cádiz)

  • Distancia: 27 km.

 

  • Desnivel: 350 m acumulados.

 

  • Época recomendada: primavera y otoño.

 

  • Tipo de terreno: sendero costero, arena y pinar.

 

Recorre parte del Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate, pasando por acantilados de más de 100 metros, pinares y playas vírgenes. Aquí aprenderás a gestionar la marcha en climas cálidos y con viento, algo útil para rutas expuestas del Camino.

A lo largo del recorrido, podrás disfrutar de vistas impresionantes del Atlántico desde miradores naturales como la Torre del Tajo, una antigua atalaya del siglo XVI. El contraste entre el azul intenso del mar y el verde de los pinares crea un paisaje único, acompañado por el aroma de la vegetación mediterránea. 

Además, la ruta ofrece la oportunidad de avistar aves migratorias que utilizan esta zona como corredor natural.

 

Travesía de Oporto a Vila do Conde (Portugal)

  • Distancia: 25 km.

 

  • Desnivel: mínimo.

 

  • Época recomendada: primavera y verano.

 

  • Tipo de terreno: paseo marítimo, arena y calles urbanas.

 

Este itinerario en realidad ya forma parte de una de las primeras etapas del Camino Portugués desde Oporto a A Guarda, siguiendo el trazado de la variante por la costa. Es un recorrido prácticamente llano que transcurre en paralelo al Atlántico, alternando paseos marítimos, pasarelas de madera y largos tramos de playa.

Salir desde la Ribeira de Oporto, con sus coloridas fachadas, y avanzar hacia Matosinhos cruzando el imponente puente móvil de Leixões es toda una experiencia. A partir de ahí, el sonido de las olas y la brisa marina acompañan hasta llegar a la histórica Vila do Conde, conocida por su monasterio de Santa Clara y su puerto pesquero.

Este trayecto es ideal para quienes quieran entrenar resistencia en terreno llano y habituarse a caminar durante horas en entornos costeros, donde el viento y la humedad pueden jugar un papel importante. Además, su señalización y servicios lo convierten en una excelente oportunidad para probar, en un solo día, la dinámica real de una etapa del Camino.

 

Subida al Pico Gilbo (León)

  • Distancia: 21-23 km (ruta ampliada).

 

  • Desnivel: 900 m acumulados.

 

  • Época recomendada: verano y principios de otoño.

 

  • Tipo de terreno: montaña pedregosa y pradera alpina.

 

Exigente físicamente por su desnivel, pero ideal para trabajar la fuerza y la resistencia en altura. Perfecta para simular etapas de montaña en el Camino Primitivo o en zonas como O Cebreiro.

Conocido como el “Cervino leonés” por su perfil piramidal, el Pico Gilbo ofrece unas vistas impresionantes del embalse de Riaño y las montañas de la Cordillera Cantábrica. La ruta, que combina tramos de pista forestal con ascensos técnicos, exige buen calzado y cierta experiencia en montaña. 

En días despejados, la panorámica desde la cima abarca picos como el Espigüete o el Mampodre, convirtiendo el esfuerzo en una recompensa inolvidable.

 

Ruta del Moncayo (Aragón – Castilla y León)

  • Distancia: 20-24 km.

 

  • Desnivel: 1.000 m acumulados.

 

  • Época recomendada: verano y otoño.

 

  • Tipo de terreno: sendero de montaña, bosque y alta montaña.

 

El ascenso al Moncayo es un excelente entrenamiento para etapas con fuertes desniveles, fortaleciendo tanto piernas como capacidad pulmonar.

Situado entre Aragón y Castilla y León, esta es la cumbre más alta del Sistema Ibérico, con 2.314 metros. 

Su ascenso permite atravesar distintos ecosistemas, desde bosques de hayas y pinos hasta praderas de alta montaña. En la cima, en días claros, se pueden divisar el Pirineo y la Meseta. La ruta, aunque exigente, cuenta con buena señalización y es ideal para simular jornadas con largos tramos de ascenso continuado.

 

Senda del Oso (Asturias) – Tramo Tuñón a Entrago

  • Distancia: 30 km.

 

  • Desnivel: muy bajo.

 

  • Época recomendada: todo el año.

 

  • Tipo de terreno: vía verde asfaltada y pistas de tierra.

 

Perfecta para practicar la resistencia pura sin apenas desnivel, similar a algunas etapas largas y llanas de la Meseta en el Camino Francés.

Esta vía verde discurre por el trazado de un antiguo ferrocarril minero y atraviesa parajes de gran valor natural, como desfiladeros, túneles excavados en la roca y frondosos valles. Durante el recorrido, es habitual avistar fauna como ciervos o buitres, y pasar junto a cercados donde habita el oso pardo cantábrico en semilibertad, que da nombre a la ruta. 

La suavidad del firme y su señalización la convierten en una opción muy segura para entrenamientos largos.

 

Vía Verde de Ojos Negros (Valencia – Teruel) – Tramo Barracas a Navajas

  • Distancia: 26 km.

 

  • Desnivel: 300 m acumulados (descendente).

 

  • Época recomendada: primavera y otoño.

 

  • Tipo de terreno: pista compactada y asfalto rural.

 

Ideal para practicar ritmo constante durante varias horas, gestionando bien la hidratación y el descanso.

Este tramo de la Vía Verde de Ojos Negros, la más larga de España, desciende suavemente desde la meseta de Barracas hasta el valle del río Palancia, atravesando viaductos, túneles y zonas agrícolas. 

El paisaje combina pinares con campos de almendros y olivos, ofreciendo un recorrido muy agradable en otoño por el contraste de colores. Su perfil descendente permite mantener un paso uniforme durante horas, ideal para simular etapas largas del Camino con un esfuerzo sostenido pero moderado.

 

Ruta de las Médulas (León)

  • Distancia: 22-25 km (según variante).

 

  • Desnivel: 500 m acumulados.

 

  • Época recomendada: primavera y otoño.

 

  • Tipo de terreno: pista de tierra, sendero forestal y miradores.

 

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este paisaje único fue una antigua explotación aurífera romana y hoy es uno de los escenarios más impresionantes de León. El recorrido combina pistas anchas y senderos que serpentean entre las formaciones rojizas, castaños centenarios y miradores como Orellán, desde el que se obtiene la mejor panorámica del conjunto.

Además de su belleza, es una ruta ideal para entrenar en terreno irregular, con subidas y bajadas suaves, similar a etapas onduladas del Camino Francés. También permite practicar la gestión de ritmos en jornadas calurosas, ya que buena parte del trazado está expuesto al sol.

 

Rutas de montaña para simular etapas duras del Camino

Circular de la Sierra de Guadarrama (Madrid)

  • Distancia: 20-28 km (según variante).

 

  • Desnivel: 800-1.200 m acumulados.

 

  • Época recomendada: finales de primavera a principios de otoño.

 

  • Tipo de terreno: senderos de montaña, crestas rocosas y pistas forestales.

 

Este recorrido, que puede iniciarse desde puertos como Navacerrada o Cotos, atraviesa zonas emblemáticas como las Lagunas de Peñalara, la cuerda Larga o la Loma del Noruego. Además de sus exigentes subidas y descensos, ofrece vistas espectaculares de la Comunidad de Madrid y Segovia. 

En los meses de calor, las brisas de altura y la sombra de los pinares hacen que el entrenamiento sea más llevadero, mientras que en primavera y otoño el cambio de color del paisaje es un incentivo extra. Es un terreno perfecto para probar calzado, bastones y ropa técnica en condiciones reales de montaña.

 

Ruta del Cares (Asturias – León)

  • Distancia: 24 km (ida y vuelta entre Poncebos y Caín).

 

  • Desnivel: 600 m acumulados.

 

  • Época recomendada: finales de primavera a principios de otoño.

 

  • Tipo de terreno: sendero tallado en roca, pista de montaña y tramos estrechos.

 

Conocida como “la garganta divina”, la Ruta del Cares recorre un espectacular desfiladero excavado entre las paredes calizas de los Picos de Europa. El sendero, estrecho y serpenteante, ofrece vistas continuas del río Cares varios metros más abajo, lo que convierte el recorrido en una experiencia tan intensa como fotogénica. 

La combinación de tramos llanos y pequeñas subidas la hace perfecta para trabajar la resistencia, al tiempo que obliga a mantener la concentración en cada paso por la irregularidad del terreno. Durante la ruta, es habitual encontrarse con cabras montesas, ver cumbres nevadas en la distancia y escuchar el estruendo del agua en los saltos naturales que acompañan el camino.

 

Cómo combinar rutas para una preparación progresiva

  • Fase 1 – Acumulación de kilómetros: rutas llanas de 15-20 km, aumentando gradualmente a 25-28 km.

 

  • Fase 2 – Trabajo de desnivel: alternar rutas con subidas intensas y descensos técnicos.

 

  • Fase 3 – Simulación real: mochila con el peso real y etapas de 30-35 km, probando el mismo calzado y equipamiento que llevarás.

 

Consejos prácticos para tu entrenamiento

  • Planifica tus rutas con antelación, revisando mapas y perfiles. Esto te permitirá conocer la distancia, el desnivel y los puntos de interés o descanso antes de empezar.

 

  • Haz pausas cortas cada hora, sin enfriar los músculos. Descansa lo suficiente para hidratarte y recuperar energía, pero manteniendo el cuerpo activo para no perder ritmo.

 

  • Varía el terreno para simular lo que encontrarás en el Camino. Alternar asfalto, tierra, arena y senderos irregulares mejora tu adaptación a cualquier superficie.

 

  • Entrena también bajo lluvia o calor para adaptarte a cualquier condición. No siempre tendrás clima perfecto, así que prueba tu resistencia física y mental en diferentes escenarios.

 

  • Utiliza bastones de senderismo si planeas llevarlos en el Camino. Entrenar con ellos mejora la técnica, protege las rodillas y distribuye mejor el esfuerzo.

 

Del entrenamiento a la aventura

Después de semanas de preparación, estarás listo para afrontar el Camino con más seguridad. Si decides dar el paso, empresas Camino de Santiago como Mundiplus pueden facilitar la logística, para que tú solo tengas que disfrutar de la experiencia.

Hacer rutas de un día de 20 a 35 km no solo mejora tu forma física: también te entrena mentalmente para disfrutar del Camino. Desde la frondosa Ruta del Borosa hasta los acantilados de Barbate o la Senda del Oso, cada kilómetro es un paso hacia tu objetivo.