
El Camino de Uclés es una ruta de peregrinación menos conocida que, sin embargo, comparte el espíritu jacobeo y una fuerte conexión histórica con la tradición del Camino de Santiago. Se trata de un itinerario que une la ciudad de Madrid con el Monasterio de Uclés (en Cuenca) siguiendo los pasos del Apóstol Santiago, aunque no conduce a la catedral de Santiago de Compostela.
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¿Qué es el Camino de Uclés?

Es una ruta de peregrinación cristiana que no forma parte de la red oficial del Camino de Santiago, pero está estrechamente vinculada a la figura del Apóstol Santiago. De hecho, su recorrido empieza en la Iglesia de Santiago de Madrid, en pleno centro de la capital (al igual que el propio Camino de Santiago de Madrid), y finaliza en el Monasterio de Santiago de Uclés, Cuenca.
La elección de estos puntos no es casual: Santiago de Compostela y Uclés albergan dos de los templos más importantes dedicados al Apóstol Santiago en España – la catedral compostelana y el monasterio conquense, respectivamente. Es más, el monasterio de Uclés fue construido por la Orden de Santiago en el siglo XII y fue durante siglos la casa matriz (o caput ordinis) de dicha orden militar-religiosa dedicada a proteger a los peregrinos jacobeos.
Esto convirtió a Uclés en un importante destino de peregrinación en la Edad Media, pues existía un recorrido histórico que conectaba este enclave con la lejana Santiago de Compostela.
Tras la época medieval, cayó en el olvido durante mucho tiempo debido a cambios históricos (guerras, desamortizaciones y la pérdida de importancia del monasterio). No fue hasta 2010 cuando fue redescubierto y revitalizado gracias a la iniciativa de Manuel Rossi y la Asociación de Amigos del Camino de Uclés.
Desde entonces se han señalizado nuevamente sus senderos y se ha impulsado su uso peregrino con apoyo de municipios locales. Hoy día, está reconocido turísticamente (cuenta incluso con el respaldo del Ministerio de Agricultura en sus trazados rurales) y ha visto pasar a miles de peregrinos en la última década, atrayendo cada vez a más gente.
En sus primeros 13 años desde la recuperación, más de 30.000 personas han recorrido ya esta ruta, con un crecimiento notable en los últimos años (solo en 2023 el número de caminantes se duplicó respecto al año anterior). Estas cifras reflejan cómo una ruta alternativa y regional puede consolidarse como complemento al Camino de Santiago tradicional.
Un detalle característico es su señalización específica. A diferencia de las clásicas flechas amarillas y vieiras sobre fondo azul, encontraremos flechas rojas adornadas con la cruz de Santiago sobre fondo blanco. Este símbolo de la Cruz de Santiago guía a los peregrinos de Uclés destacando la vinculación con el Apóstol, a la vez que distingue la ruta de las sendas jacobeas oficiales.
Además, cuenta con su propia credencial de peregrino, un pasaporte donde sellar el paso por las localidades, disponible a través de la Asociación de Amigos del Camino de Uclés. Al finalizar la ruta, los caminantes pueden incluso obtener un certificado oficial de finalización llamado la Uclessiana, que viene a ser la “Compostela” particular.
Etapas del Camino de Uclés

El Camino de Uclés tiene una longitud aproximada de 144 kilómetros, que se suele dividir en 11 etapas cortas para facilitar su recorrido. A continuación se detallan estas etapas con sus puntos de inicio, final y la distancia correspondiente en cada jornada:
- Etapa 1: Madrid – Rivas-Vaciamadrid (28,6 km): empieza en la Iglesia de Santiago de Madrid y atraviesa el Parque Lineal del Manzanares, un entorno natural con vistas al sureste de la ciudad.
- Etapa 2: Rivas-Vaciamadrid – La Poveda (4,3 km): tramo corto que sigue el carril bici paralelo al río Jarama, cruzando zonas verdes urbanas muy frecuentadas por ciclistas y caminantes locales.
- Etapa 3: La Poveda – Arganda del Rey (3,6 km): conecta con Arganda atravesando antiguas vías del tren del Tajuña, hoy reconvertidas en vía verde; se pueden ver restos del ferrocarril.
- Etapa 4: Arganda del Rey – Morata de Tajuña (17,8 km): una de las etapas más pintorescas, discurre por la Vía Verde del Tajuña con amplias vistas de huertas y vegas agrícolas.
- Etapa 5: Morata de Tajuña – Perales de Tajuña (7,1 km): tramo con suave desnivel y vistas al valle del Tajuña, ideal para disfrutar del paisaje rural madrileño entre olivares y campos cerealistas.
- Etapa 6: Perales de Tajuña – Tielmes (8,3 km): ruta tranquila que alterna tramos agrícolas asfaltados; Tielmes destaca por su arquitectura rural y entorno fluvial.
- Etapa 7: Tielmes – Carabaña (9,2 km): etapa breve con interés histórico en Carabaña, conocida por su balneario y aguas medicinales; se camina junto al río Tajuña.
- Etapa 8: Carabaña – Estremera (15,9 km): se deja la vega del Tajuña para internarse en una zona más seca y ondulada; destaca el entorno natural antes de llegar a Estremera.
- Etapa 9: Estremera – Barajas de Melo (26,2 km): la etapa más larga, cruza el límite entre Madrid y Castilla-La Mancha; destacan los paisajes de transición entre vega y meseta.
- Etapa 10: Barajas de Melo – Huelves (13,9 km): sendero rural tranquilo con vistas abiertas de la llanura conquense, con arquitectura popular y molinos de viento en el entorno.
- Etapa 11: Huelves – Uclés (9,0 km): la última etapa ofrece una vista imponente del monasterio al llegar; Uclés recibe al peregrino con su patrimonio monumental e historia jacobea.
Como se puede apreciar, la ruta atraviesa el sureste de la Comunidad de Madrid y el oeste de la provincia de Cuenca, pasando por una serie de localidades tanto de la vega del río Tajuña (Rivas, Arganda, Morata, Tielmes, etc.) como de la meseta castellana (Estremera, Barajas de Melo, Huelves) antes de concluir en Uclés.
Muchas de estas etapas son de distancia reducida, inferiores a 10 km. Están pensadas para adaptarse a la disponibilidad de alojamientos o hitos locales, así como para permitir un ritmo más pausado al peregrino. No obstante, quienes prefieran caminar tramos más largos podrían enlazar varias de estas pequeñas etapas en un solo día, según su condición física y opciones de descanso disponibles.
Camino de Uclés vs. el Camino de Santiago

Es inevitable comparar el Camino de Uclés con los Caminos de Santiago tradicionales, ya que comparten el mismo trasfondo religioso pero presentan diferencias notables en su finalidad y recorrido.
La principal diferencia es que en este caso no finaliza en Santiago de Compostela, sino en Uclés, por lo que no se considera una ruta jacobea oficial dentro del conjunto de peregrinaciones reconocidas a Santiago. En cambio, los Caminos de Santiago propiamente dichos son múltiples rutas históricas cuyo objetivo es llevar al peregrino hasta la tumba del Apóstol Santiago en la catedral compostelana.
Quienes peregrinan a Santiago de Compostela buscan completar una peregrinación culminando ante el sepulcro del Apóstol y obtener la Compostela (el certificado oficial de peregrino). En el caso del Camino de Uclés, el propósito es diferente: la ruta honra al Apóstol Santiago conectando lugares emblemáticos de su culto. En su lugar, ofrece una experiencia espiritual local y un certificado propio (la Uclessiana) al terminar el recorrido.
El Camino de Santiago
Existen numerosas rutas del Camino de Santiago reconocidas, cada una con su trazado, distancia e historia particulares. Por ejemplo:
- Camino Francés: ruta más emblemática, parte de Saint-Jean-Pied-de-Port y atraviesa Navarra, La Rioja y Castilla antes de llegar a Galicia. Rica en patrimonio, servicios y ambiente internacional.
- Camino del Norte: bordeando la costa cantábrica desde Irún, ofrece paisajes verdes y acantilados impresionantes. Menos masificado, combina tradición jacobea y belleza natural.
- Camino Primitivo: considerado el más antiguo, conecta Oviedo con Lugo y Santiago. Requiere buena forma física por su exigente perfil montañoso. Ideal para peregrinos experimentados.
- Camino Inglés: parte de Ferrol o A Coruña, usado por peregrinos que llegaban por mar desde las Islas Británicas. Corto pero con mucha historia medieval.
- Camino Portugués: segunda ruta más popular. Atraviesa ciudades históricas como Lisboa, Coimbra, Oporto y Tui. Muy transitado, con excelente infraestructura y belleza monumental y natural. Incluso dentro de este último hay variantes y tramos específicos, como el Camino de Santiago desde Oporto a Tui o la ruta Espiritual del camino de Santiago, que añade un recorrido por lugares de gran riqueza histórica y natural en Galicia.
- Vía de la Plata: Nace en Sevilla y atraviesa Extremadura y Castilla. Largo y menos concurrido, destaca por su valor patrimonial romano y paisajes de dehesas y llanura. El Ourense Santiago Camino Sanabrés completa los últimos 100 km de la Vía de la Plata. Parte de Ourense, ofrece bosques, termas y pueblos con encanto, siendo una alternativa más tranquila hasta Santiago.
El Camino de Uclés
Por el contrario, este es un camino jacobeo “alternativo” en cuanto a destino: su meta está en Uclés y en la veneración local de Santiago en ese monasterio, no en la catedral compostelana. Esto implica varias diferencias prácticas.
Una de ellas es la duración y distancia: mientras que la mayoría de los anteriores recorridos son de kilómetros, esta experiencia se limita a unos 144 km totales, realizables en una semana aproximadamente. Es, por tanto, más corto y manejable para quienes disponen de menos tiempo o quieran iniciarse en la peregrinación sin afrontar las largas distancias.
Otra diferencia importante es de naturaleza “oficial”: los peregrinos que completan Uclés no pueden solicitar la Compostela de la Catedral de Santiago, ya que no han llegado a Santiago por sus propios medios. En su lugar, como comentamos, reciben la Uclessiana como recuerdo de su logro.
Asimismo, la infraestructura y afluencia en Uclés son más reducidas: aunque la ruta cuenta con señalización adecuada, alojamientos y sellos en cada pueblo, la cantidad de peregrinos diarios es menor). Esto convierte al Camino de Uclés en una experiencia más solitaria y tranquila, ideal para quien busca reflexión personal o huir de las aglomeraciones. Eso sí, los servicios pueden ser más limitados y hay que planificar bien cada etapa.
Ahora bien, a pesar de estas diferencias, ambas rutas están profundamente relacionadas en lo espiritual e histórico. Te podemos asegurar que el Camino de Uclés respira el mismo espíritu peregrino que el de Santiago: los caminantes siguen flechas (en este caso rojas) de pueblo en pueblo, sellan su credencial, avanzan motivados por la devoción o la superación personal, y son recibidos hospitalariamente en las localidades del trayecto.
Existe la posibilidad de, tras llegar a Uclés, enlazar con una ruta de Santiago oficial: de hecho, la señalización instalada por la asociación indica la ruta de vuelta hacia Madrid para desde allí poder comenzar el Camino de Santiago desde Madrid. Así, un peregrino entusiasta podría primero caminar de Madrid a Uclés, obtener su Uclessiana, y luego regresar a la capital (en transporte o caminando al revés siguiendo las cruces rojas) para emprender el recorrido tradicional.
En conclusión, el Camino de Uclés es una alternativa peregrina singular que combina historia y devoción jacobea fuera de los circuitos masificados. Si bien no es oficial, su legado ligado al Apóstol Santiago y la Orden homónima lo convierten en un recorrido muy especial.
Los peregrinos que lo realizan pueden disfrutar de la experiencia en versión reducida: tramos rurales de gran belleza, acogida en pueblos pequeños, reflexión en soledad y un final emocionante en el imponente monasterio de Uclés.





