
Elegir bien el itinerario es la diferencia entre disfrutar cada etapa… o sufrir más de la cuenta. Aquí tienes una guía clara y útil —con información real, consejos prácticos y soluciones— para decidir qué ruta te conviene según tu forma física, tu edad y el tiempo disponible.
Índice de contenidos
- 1 Antes de decidir: factores que de verdad importan
- 2 Rutas principales: perfil, para quién y cómo dosificarlas
- 3 ¿Qué ruta te conviene según tu edad y condición física? (con recursos útiles)
- 4 Consejos de planificación que te ahorran problemas
- 5 Checklist final para elegir con cabeza
- 5.1 Tiempo real del que dispones
- 5.2 Kilómetros por etapa que te resultan cómodos sin acabar fundido
- 5.3 Desnivel que toleras: ¿terreno amable o montañoso?
- 5.4 Clima previsto en tus fechas y equipación adecuada
- 5.5 Servicios que necesitas: si es tu primera vez, prioriza rutas con amplia oferta
- 5.6 Plan B para días malos: etapa más corta, descanso o transporte local entre pueblos
- 6 Ejemplos de combinaciones ganadoras
Antes de decidir: factores que de verdad importan

Distancia total y kilómetros por jornada
Define cuántos días tienes y cuántos kilómetros puedes caminar cómodamente. Como referencia orientativa:
- Francés (Saint-Jean–Santiago): ~790 km.
- Norte (Irún–Santiago): ~820 km.
- Primitivo (Oviedo–Santiago): ~313 km.
- Portugués Central (Oporto–Santiago): ~240 km;
- por la Costa: ~260–280 km.
- Inglés (Ferrol–Santiago): ~119–120 km.
- Sanabrés (Granja de Moreruela–Santiago): ~370 km.
- Invierno (Ponferrada–Santiago): ~239–260 km.
- Finisterre/Muxía (epílogo desde Santiago): ~90 km a Fisterra; ~86 km a Muxía; ~115–120 km si haces ambos cabos.
Media aconsejable de kilómetros por jornada: 18–24 km/día (15–20 km si te estás iniciando; 22–28 km si ya tienes base y el terreno lo permite).
Últimos 100 km (puntos de inicio recomendados):
- Francés: Camino Francés desde Sarria (≈111–116 km).
- Norte: Camino del Norte desde Vilalba (≈122 km).
- Primitivo: Camino Primitivo desde Lugo (≈98–100 km; válido para la Compostela).
- Portugués Central: Camino Portugués desde Tui (≈116–117 km).
- Portugués por la Costa: Camino Portugués por la costa desde A Guarda (≈140 km).
- Sanabrés: Camino desde Ourense (≈103–111 km según trazado).
Truco útil: sella la credencial al inicio y al final de cada jornada; en zonas rurales pide sello en bares, iglesias o ayuntamientos. En las últimas etapas suelen recomendar dos sellos diarios para evitar problemas a la llegada.
Desnivel y dureza
El esfuerzo no solo depende de los kilómetros. Rutas como el Primitivo o el Norte tienen continuos “sube-baja” que cargan piernas y articulaciones. El Portugués (tanto el central y como el de costa) suele ser más amable, con la excepción de algunos puertos como la Portela da Labruja.
Terreno y clima
- Costa cantábrica: verde y húmeda; piso a veces resbaladizo.
- Meseta castellana: largas rectas, exposición al sol y calor en verano.
- Galicia: caminos boscosos con barro en épocas lluviosas y subidas cortas e intensas.
Elige primavera u otoño para temperaturas templadas y menos saturación.
Infraestructura
La señalización es siempre buena en los itinerarios principales. El Francés y el Portugués concentran más oferta de alojamiento, restauración y transporte; el Norte y el Primitivo han mejorado, pero las distancias entre servicios pueden ser mayores.
Logística personal
Peso de la mochila (idealmente ≤10% de tu peso corporal), posibles molestias previas (rodilla, cadera, planta del pie), necesidad de etapas cortas, y preferencia por entornos con buena comunicación por tren/bus.
Rutas principales: perfil, para quién y cómo dosificarlas

Camino Francés
- Por qué elegirlo: es el clásico, variado y social. Encontrarás pueblos con historia, buen ambiente peregrino y una red de alojamientos extensa.
- Dureza: moderada. Alterna jornadas suaves con otras de media montaña al inicio (Pirineos) y en Galicia.
- Para quién: personas que valoran el componente cultural y la seguridad de contar con servicios frecuentes. Perfecto si prefieres fraccionar en tramos: Navarra–Rioja, meseta, Galicia o solo los “últimos 100 km” desde Sarria.
- Ritmo recomendado: 20–25 km/día si tienes base; 15–20 km/día si te estás iniciando.
Camino del Norte
- Por qué elegirlo: naturaleza salvaje, miradores costeros y pueblos marineros. Menos masificación que el Francés en muchos periodos.
- Dureza: media-alta por el continuo desnivel y algunos firmes duros.
- Para quién: caminantes con cierta base que disfrutan de la costa, la brisa y no les importan etapas más exigentes.
- Ritmo recomendado: 18–25 km/día según experiencia. Añade 1–2 días de descanso si planeas hacerlo largo.
Camino Primitivo
- Por qué elegirlo: montaña, autenticidad y paisajes de interior. Etapas intensas con encanto rural.
- Dureza: alta. Subidas prolongadas y descensos que castigan si no usas bastones.
- Para quién: peregrinos con buena preparación o deportistas que buscan reto.
- Ritmo recomendado: 15–22 km/día, vigilando el desnivel. Prioriza calzado con buena amortiguación y suela con agarre.
Camino Portugués (Central y por la Costa)
- Por qué elegirlo: accesible, bien señalizado y con localidades bonitas a ritmo humano.
- Dureza: baja a media. El Central tiene tramos rompepiernas puntuales; la Costa es más tendida, con pasarelas y paseos marítimos en varios segmentos.
- Para quién: debutantes, familias y quien quiere combinar cultura, gastronomía y etapas razonables.
- Ritmo recomendado: 18–24 km/día. Ideal para una primera experiencia completa desde Oporto.
Variante Espiritual del Portugués
El camino Espiritual parte desde Vigo y añade un componente simbólico precioso con la travesía por la ría de Arousa y el Ulla (Traslatio). Suele hacerse en 3–4 jornadas adicionales.
- Para quién: para quien busca una experiencia mixta tierra–mar y un final con significado.
Camino Inglés
- Por qué elegirlo: compacto (5–6 días desde Ferrol), verde y tranquilo.
- Dureza: moderada. Ideal si no puedes dedicar más de una semana.
- Para quién: primerizos que quieren probar sin invertir demasiados días o peregrinos con tiempo limitado.
Vía de la Plata y Camino Sanabrés
- Por qué elegirlos: grandes espacios, patrimonio romano y sensación de calma.
- Dureza: variable; la Vía de la Plata es larga y calurosa en verano; el Sanabrés alterna días suaves con otros más exigentes.
Fisterra y Muxía
Por qué hacerlo: continuar hasta “el fin de la tierra” añade un cierre emocional frente al Atlántico.
Dureza: moderada; planifica 3–4 días extra.
Para quién: quien llega con buenas sensaciones y ganas de alargar la aventura.
¿Qué ruta te conviene según tu edad y condición física? (con recursos útiles)

Si te estás iniciando o vuelves a caminar tras un parón
- Portugués Central desde Oporto: etapas equilibradas, localidades frecuentes y servicios regulares. Permite ajustar jornadas entre 18 y 24 km. Además, no es preciso llegar hasta Compostela. Como una primera toma de contacto, el Camino de Santiago desde Oporto a Tui es bastante accesible.
- Inglés (Ferrol–Santiago): 5–6 etapas. Perfecto para probar sin sobrecargarte.
- Tramos del Francés en Galicia: si quieres ambiente peregrino y buena logística con desnivel moderado.
Solución práctica: alterna 3–4 días de marcha con 1 de descanso, empieza con 15–20 km y sube si te ves bien.
Familias con niños y adolescentes
- Portugués por la Costa: paseo agradable, pasarelas y vistas al mar; ideal para intercalar juegos de playa y pueblos con servicios.
- Francés (tramos fáciles): abundan alojamientos familiares y espacios para descansar.
Solución práctica: etapas de 12–18 km, picnic a media mañana y margen para imprevistos. Lleva protector solar y capas ligeras contra el viento.
Peregrinos sénior (60+)
- Portugués Central u Ourense–Santiago (Sanabrés) por su equilibrio entre kilómetros y servicios.
- Inglés si preferís un camino breve pero auténtico.
Solución práctica: bastones para reducir impacto en bajadas, medias de compresión suaves y control del ritmo (12–18 km al inicio).
Deportistas y quien busca un reto
- Primitivo o Norte para trabajar resistencia y desnivel.
- Francés completo o Vía de la Plata si te motiva una gran travesía.
Solución práctica: periodiza: incluye 1–2 etapas de 30+ km, vigila la nutrición (hidratos + sales) y respeta el descanso tras jornadas duras.
Consejos de planificación que te ahorran problemas
- Define tu “ritmo sostenible”. La mayoría disfruta entre 18 y 24 km diarios. Si dudas, comienza por abajo. El objetivo es llegar con ganas de pasear por la tarde, no de meterte en cama a las cinco.
- Divide y vencerás. Los itinerarios largos pueden hacerse por tramos en viajes diferentes. Por ejemplo, del Francés puedes cubrir Navarra–Rioja, volver meses después a la meseta, y terminar en Galicia.
- Cuida pies y articulaciones.
- Calzado ya domado, media técnica y vaselina en zonas de roce.
- Bastones para descargar rodilla en bajadas y mejorar postura en subidas.
- Estiramientos básicos (gemelo, isquio, cuádriceps, glúteo) al terminar.
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- Mochila ligera Piensa en capas (camiseta técnica, polar fino, chubasquero), agua, frutos secos y un pequeño botiquín (compeed, vendas elásticas, antiinflamatorio de uso común si lo tienes indicado por tu médico). Mantén el peso por debajo del 10% de tu propio peso. Incluso, puedes recurrir a agencias especializadas en el Camino de Santiago viaje para que se encarguen de llevar tus pertenencias.
- Clima y temporada
- Primavera y otoño: temperaturas templadas y menos saturación.
- Verano: hidrátate, arranca temprano y protege cabeza y cuello.
- Invierno: días cortos, barro y frío; valora el Camino de Invierno o etapas más cortas.
- Logística diaria. Desayuna bien, haz una pausa media mañana para reponer sales y, al acabar, dedica 15–20 minutos a estirar y revisar ampollas incipientes. Mejor prevenir que curar.
Checklist final para elegir con cabeza
Tiempo real del que dispones
¿5–6 días, 10–12 o un mes? Antes de decidir tu ruta, ten claro cuántos días puedes dedicarle al Camino.
- Si solo cuentas con menos de una semana, elige tramos cortos como el Camino Portugués desde Tui o el Camino Inglés desde Ferrol. Ambos te permiten llegar a Santiago cumpliendo la distancia mínima para obtener la Compostela.
- Si dispones de 10 a 15 días, puedes plantearte rutas intermedias como el Camino Portugués por la Costa o el Camino Primitivo.
Y si tienes un mes o más, podrás recorrer un itinerario completo desde sus orígenes —por ejemplo, el Camino Francés desde Saint-Jean-Pied-de-Port.
Kilómetros por etapa que te resultan cómodos sin acabar fundido
Evalúa con sinceridad tu forma física. No es lo mismo caminar 15 km por terreno llano que 25 km con desniveles o bajo el sol gallego.
La media ideal para la mayoría de peregrinos está entre 20 y 25 km diarios, aunque puedes ajustar según tu condición. Si eres principiante, planifica etapas cortas al inicio y ve aumentando progresivamente.
Recuerda que el ritmo constante y las pausas regulares son más eficaces que querer “llegar cuanto antes”. Un exceso de ambición los primeros días puede arruinarte el resto del Camino con ampollas o sobrecargas.
Desnivel que toleras: ¿terreno amable o montañoso?
Elige la ruta según tu resistencia y gusto por la montaña.
Si prefieres terrenos suaves, opta por caminos de perfil moderado, como el Portugués, el Inglés o el de Finisterre. Si te atraen los retos y la naturaleza salvaje, el Camino Primitivo o el Camino del Norte ofrecen ascensos espectaculares, pero también exigentes. Encontrarás desniveles acumulados de más de 1000 metros en algunas etapas.
En general, las rutas costeras y del interior portugués son más amables para articulaciones y rodillas, mientras que las de montaña exigen más preparación y buen calzado técnico.
Clima previsto en tus fechas y equipación adecuada
El clima condiciona totalmente la experiencia.
- En primavera y otoño, las temperaturas son suaves y las rutas menos saturadas, aunque el norte de Portugal y Galicia pueden registrar lluvias.
- En verano, los días son largos pero el calor y la afluencia de peregrinos aumentan, especialmente en el Camino Francés. Si vas a caminar en esta época, lleva protección solar, gorra y agua suficiente.
- En invierno, algunas rutas presentan barro, niebla o cierres de albergues, por lo que conviene planificar alternativas. En todos los casos, incluye un chubasquero, ropa transpirable, calzado impermeable y bastones para las bajadas resbaladizas.
Servicios que necesitas: si es tu primera vez, prioriza rutas con amplia oferta
Si nunca has hecho el Camino, elige rutas bien equipadas con alojamientos frecuentes, bares y farmacias. El Camino Francés y el Camino Portugués son las opciones más recomendables, pues cada pocos kilómetros encontrarás donde dormir o comer.
Otras variantes, como el Camino Sanabrés o el Camino del Norte, pueden tener tramos más solitarios o con menos infraestructuras, lo que exige planificar con antelación.
Plan B para días malos: etapa más corta, descanso o transporte local entre pueblos
No todos los días serán iguales. Puede que llueva, te lesiones o simplemente necesites descansar. Por eso, es importante tener un plan B flexible. Infórmate sobre las opciones de transporte público entre pueblos: muchos tramos cuentan con buses o taxis locales que te permiten saltarte un tramo sin abandonar la ruta.
Otra alternativa es dividir una etapa larga en dos días o alojarte en un punto intermedio. Como ya te hemos dicho, también puedes usar servicios de transporte de equipaje si notas que el peso te limita. Escuchar al cuerpo es clave: descansar un día a tiempo es preferible a forzar y tener que abandonar el Camino.
Ejemplos de combinaciones ganadoras
- Primera experiencia de 7–9 días: Oporto–Valença/Tui por el Portugués Central, etapas de 18–22 km.
- Una semana libre y poco desnivel: Inglés desde Ferrol.
- Reto de 10–12 días con costa: Portugués por la Costa desde Oporto.
- Montaña y autenticidad (10–14 días): Primitivo desde Oviedo.
- Últimos 100 km cómodos: Sanabrés o Francés desde Sarria.
No hay un “mejor camino” universal. Hay un camino idóneo para ti ahora, según tu forma física, tu edad y el tiempo del que dispones. Empieza por un itinerario que te permita ganar confianza, evita sobrecargarte los primeros días y recuerda que esta experiencia es una peregrinación personal, no una carrera.





